¿Qué es el Pterigión? El famoso “terigi” en nuestro clima tropical

Seguramente has escuchado a alguien decir que tiene un “terigi” o una “telita” en el ojo. En términos médicos, esto se conoce como Pterigión, y en nuestra región de Centroamérica y el Caribe es una de las consultas más frecuentes al oftalmólogo debido a nuestra exposición constante al sol tropical.

Aquí te explicamos de qué se trata, por qué sale y cómo evitar que afecte tu visión.


¿Qué es exactamente el Pterigión?

El pterigión es un crecimiento anormal, pero benigno (no canceroso), de tejido carnoso de forma triangular que se extiende desde la conjuntiva (la parte blanca del ojo) hacia la córnea (la ventana transparente central).

Suele aparecer en el lado más cercano a la nariz y, aunque al principio es solo una cuestión estética o de irritación leve, si no se controla, puede crecer hasta cubrir la pupila y nublar la visión permanentemente.


¿Por qué es tan común en el trópico?

Vivir en un clima tropical nos predispone a esta condición debido a la combinación de tres factores críticos que irritan crónicamente la superficie ocular:

  1. Radiación Ultravioleta (UV): Es el factor número uno. El sol intenso del Caribe daña las células de la conjuntiva, provocando este crecimiento reactivo.

  2. Sequedad Ambiental: El calor y el uso constante de aire acondicionado evaporan la lágrima, dejando el ojo desprotegido.

  3. Irritantes Externos: El polvo, la arena de nuestras playas y el viento constante actúan como lija sobre la superficie del ojo, inflamándolo.


Síntomas: ¿Cómo saber si tengo uno?

El “terigi” no solo se ve, también se siente. Los síntomas más comunes incluyen:

  • Enrojecimiento persistente: El ojo se ve “inyectado de sangre” con facilidad.

  • Sensación de cuerpo extraño: Sentir que tienes una basura o arenilla que no sale.

  • Ardor y picazón: Especialmente después de estar bajo el sol o frente a una pantalla.

  • Visión borrosa: Si el tejido crece lo suficiente, puede deformar la curvatura de la córnea (causando astigmatismo) o bloquear el paso de la luz.


Prevención y Tratamiento

La buena noticia es que el pterigión se puede prevenir y controlar si se detecta a tiempo.

El escudo protector: Gafas de Sol

No es por vanidad; en nuestro clima, las gafas de sol con protección UV400 son una receta médica. Deben ser envolventes para evitar que el sol y el viento entren por los lados.

Lubricación Constante

El uso de lágrimas artificiales ayuda a mantener la superficie lisa y reduce la inflamación que hace que el pterigión crezca.

¿Cuándo es necesaria la cirugía?

Si el pterigión causa muchas molestias, se inflama con frecuencia o amenaza con tapar el centro de la visión, el oftalmólogo recomendará una cirugía. Hoy en día, la técnica más avanzada incluye un autoinjerto conjuntival (tomar un pedacito de tejido sano del mismo ojo) para evitar que la “telita” vuelva a salir.